La violencia racial prosiguió este domingo en las principales capitales de EE.UU. mientras el presidente Donald Trump culpó de los disturbios a la extrema izquierda, que personificó en el movimiento Antifa.
Las protestas, que suelen comenzar con un ambiente pacífico, derivan luego en incidentes con las fuerzas de seguridad, pese a la declaración del toque de queda en al menos cuarenta ciudades del país y la activación de la Guardia Nacional en quince estados y en la ciudad de Washington, la capital.
Foto: Protesters gather around a fire outside the White House during a demonstration over the death of George Floyd, who died in police custody, in Washington, DC, USA. EFE/JIM LO SCALZO
Fuente: EFE



